Saltar al contenido.

Recordando mi viaje a Japón.

15 marzo, 2011
de

Con todo lo que ha pasado en Japón en los últimos días, no he podido evitar el recordar con melancolía el viaje que hice a tierras niponas hace cuatro años ya. Mis queridos amigos Adrian y Megumi se casaron en Kobe, Japón. Afortunadamente pude ir a acompañarles en ese día tan especial, y con el poco tiempo del que disponía – una semana- visité algunas ciudades japonesas. La comida japonesa no siempre me ha gustado. Recuerdo que de niña mi papá nos llevaba a comer sushi y tepanyaki, siendo éste último mi preferido sobre el pobre sushi el cual se me atoraba en la garganta. Parecía como si el alga no fuera compatible con mi cuerpo. Con el paso de los años mi paladar se fue desarrollando y el sushi se convirtió en mi comida preferida del fin de semana. Cuando planeé mi viaje a Japón, nada me hacía más ilusión que probar la gran variedad de platillos de la cocina japonesa.

Mi primer contacto con la cocina japonesa sucedió en un restaurante de sushi en Tokio al que fuimos todos los extranjeros que acompañábamos a los novios. El restaurante estaba decorado con una pecera enorme dispuesta alrededor del establecimiento. Mi impresión aumentó cuando el cocinero me pidió que escogiera uno de los peces que nadaban felizmente alrededor de nosotros, lo partió y me lo sirvió en sashimi con el pobre esqueleto y cabeza del pescado decorando mi plato. Eso sí, estaba delicioso. No sabía que el pescado crudo fresco pudiera saber tan rico.

También me impresionó ver comida puesta y decorada detrás de un vidrio a la entrada de muchos restaurantes. Después nos dimos cuenta que  la comida no era fresca, sino de plástico. Hay toda una industria en Japón que se dedica a esto. Los restaurantes tienen esta práctica para atraer a nueva clientela y mostrarles lo que hay en su menú. Bien dicen que la comida entra por los ojos.

En esa semana probé cuanto pasó enfrente mío: sopa miso y onigiri (bolas de arroz rellenas pescado o encurtido envuelta en alga seca) para el desayuno, Kare Raisu (curry japonés que no es nada fuerte) en un restaurante especializado en este platillo, Ramen (fideos en caldo) y Yakisoba (fideos fritos), Shabu-shabu (¡mi preferido!, caldo hirviendo con alga en el cual introduces vegetales, tofu, o carne para que se cuezan y te las comes con salsa de ajonjolí), yakitoris (brochetas de pollo), agedashi tofu (tofu frito con salsa, mmmm), y el okonomiyaki (es como un hotcake de verduras con un tipo de salsa espesa por encima), entre muchos otros platillos que no recuerdo su nombre. Lo pasamos muy bien, principalmente gracias a la amabilidad de los japoneses. Su cultura es fantástica y su país hermoso. Siento mucho lo que les está pasando y espero que salgan de esta tragedia lo más pronto posible. Los dejo con algunas fotos culinarias que tomé en Japón.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Después de muchos años, comiendo Chiles en Frío en Madrid.

14 marzo, 2011
tags: ,
de

Chiles en frío

No sé cuándo fue la última vez que comí chiles en frío, hace dos o tres años, no lo recuerdo. Es uno de los platos estelares de las reuniones  navideñas de mi familia materna. Recuerdo que el olor a canela, clavo, y tomillo inundaba la cocina cuando los preparaban. Sí, es un plato que requiere mucha preparación previa (“es un circo” diría mi abuela Minia), pero al final tendrás  unos deliciosos chiles jalapeños rellenos de atún acompañados de zanahorias y cebollas salteadas. El único ingrediente que es un poco difícil de encontrar en España es el chile jalapeño fresco. Éste lo encontré en el Mercado de San Miguel en el centro de Madrid.  Nota curiosa: A los chiles jalapeños también se les llama chiles Cuaresmeños por que sólo se les encontraba en algunas ciudades de México durante esta época del año.

 

Limpiar el chile en forma "T"

Lo primero que hay que hacer, de preferencia un día antes de prepararlos, es limpiarlos. Si no estás acostumbrado a limpiar chiles te recomiendo usar guantes (créeme, lo agradecerás), cualquier par de plástico que tengas a la mano servirá (pero que estén limpios por favor). Muy bien. Entonces, con un cuchillo haz un corte a lo largo del chile y otro a lo ancho en la parte superior, sin llegar a traspasarlos. Con cuidado, abre el chile y quítale las semillas. Te puedes ayudar de una cuchara y lo puedes hacer bajo un chorro de agua caliente en el fregadero. Trata de quitarle todas las semillas y las venas blancas ya que es lo que le da picor al chile. Introduce los chiles limpios en un bowl con agua caliente. También le puedes agregar una cucharada de sal o azúcar al agua en caso que los chiles estén muy picantes (lo vas anotar en tu garganta en cuanto abras el chile). Déjalos en agua toda la noche. Al día siguiente escúrrelos bien.

El día de la preparación, tienes que tener todos los ingredientes listos en recipientes separados.

Para el relleno de atún necesitas:

  1. 3 latas de atún. El atún debe estar escurrido y desmenuzado.
  2. 3 jitomates picados
  3. 1 cebolla mediana
  4. 1/2 ajo
  5. 1 cucharada de alcaparras, 2 cucharadas de aceitunas en un mismo recipiente
  6. Pasas y almendras al gusto en un mismo recipiente

Todos los ingredientes deben estar bien picados. Reserva.

Para las cebollas, zanahorias, y chiles necesitas:

  1. Pelar un par de cebollas y córtalas en rodajas.
  2. Pelar 3 o 4 zanahorias grandes y córtalas en rodajas alargadas.
  3. 10 a 15 Chiles limpios y secos.
  4. Un 1/4 cucharada de comino, un 1/4 cucharada de pimienta en grano, 3 o 4 ramas grandes de tomillo, 2 hojas de laurel y 2 ramas de canela, todo en un mismo recipiente.
  5. Aceite de oliva.
  6. Una cucharada de sal y una cucharada de azúcar.

Comino, pimienta, clavo, canela, tomillo y laurel

Empezamos con el acompañamiento de cebollas y zanahorias. En una olla o cazuela onda, fríe el comino, pimienta, tomillo, y canela en aceite de oliva, a fuego medio alto hasta que el comino empiece a cambiar de color, sin llegar a quemar ninguno de los ingredientes. Añade los chiles y fríe. Espolvorea la sal y el azúcar mientras los chiles se están cociendo. Cuidado, deben quedar cocidos pero firmes y enteros. Cuando estén listos, retíralos y regrésalos a su mismo recipiente. Ahora es el turno de la cebolla en rodajas. Hay que freírlas hasta que estén cocidas pero, igualmente, firmes. Regrésalas a su mismo recipiente y fríe por último las zanahorias hasta que estén cocidas y suaves. Retirar y reservar el aceite con la canela en rama, el tomillo y las especias.

 

Relleno

Ahora es el turno del relleno. En una sartén vertimos un poco del aceite que usamos para freír los chiles, la cebolla y la zanahoria. Este aceite tiene todos los sabores y olores de las especias y las verduras y le va a dar un sabor especial al atún. Sofríe, a fuego medio,  la cebolla y el ajo hasta que la cebolla esté transparente. Añade el jitomate y espera hasta que esté bien cocido y frito. Entonces añadimos el atún y lo freímos otro poco más. Agregamos las alcaparras, las aceitunas y poco después las pasas y las almendras. Sazona con sal y pimienta, tapa, reduce el fuego, y deja cocer hasta que el relleno esté seco. Apartar.

Con el relleno listo, es momento de rellenar y decorar. Toma cada chile y rellénalo sin que se abra demasiado. Acomoda los chiles en un recipiente medio hondo, uno al lado del otro. Coloca encima de los chiles las cebollas y luego  las zanahorias. Decora con la canela y el tomillo. Si te queda un poco de aceite lo puedes verter encima de las verduras. Y finalmente, como su nombre bien lo indica, los puedes comer a temperatura ambiente, sólo tápalos con film una vez estén fríos.

Chiles en frío

Después de todo el circo, sentarnos a la mesa con todos los olores de las especias en la casa y probar el primer bocado … aahh fue la gloria. Muchos recuerdos. No picaban mucho. Las cebollas y las zanahorias estaban crujientes en el interior y el aceite que vertí al final le dio humedad al chile. ¡Me pareció un éxito rotundo cuando me di cuenta que G se acababa todos los chiles que quedaban en el refractario!

¡Ya encontré chiles jalapeños!

7 marzo, 2011
de

Aunque pequeñitos, vaya ilusión me hizo verlos en el Mercado de San Miguel. El precio (7€ el kilo) no me importó mucho. Me compré 250grs. de chiles que ya me estoy saboreando. Próximamente: Chiles en Frío

Comiendo por Londres: English Breakfast y Fish&Chips

7 marzo, 2011
de

 

The Albert

Aprovechando nuestro viaje relámpago a Londres este fin semana, G y yo nos fuimos al pub más cercano a comer lo que siempre comemos cada que estamos en esta magnífica ciudad: Fish&Chips. Y es que nos encantan.

El pub al que fuimos, The Albert, fue una buena elección -se encuentra en Victoria Street cerca de Westminster-: tiene una gran decoración,  buen ambiente y lo mejor es que comimos junto a una chimenea la cual nos vino muy bien dado el frío que hacía afuera. El menú era muy variado: tenía varios tipos de Pies, English Roasts, y postres que se veían suculentos – me quedé con ganas de probar el Brawley Apple Pie-, además de las cervezas locales. Nosotros probamos la London Pride Beer.

Tuvimos una gran sorpresa cuando nos trajeron nuestro lunch: sendos platos llenos de comida que pensábamos no nos íbamos a acabar. Pero para el que nos conozca, no le resultará extraño saber que sí nos acabamos todo.

 

Full English Breakfast

Full English Breakfast

El desayuno inglés de preferencia, Full English Breakfast, consiste de salchichas, tocino frito, huevos al gusto, champiñones y tomate a la parrilla, frijoles guisados, y pan tostado con mantequilla. Pero por supuesto, este platillo tiene su truco. Las salchichas no son como las conocemos en México, están hechas de carne de cerdo, grasa,  pan molido, y están sazonadas con sal, pimienta, y otras especias como jengibre, nuez moscada, o salvia por ejemplo. Son grandes y jugosas. Por su parte, el tocino tampoco es el tocino americano que comemos generalmente. El tocino inglés es  la chuleta de cerdo sin el hueso y con un poco de la grasa del corte del tocino americano (que es de la zona de la panza) curada por varios días. Y finalmente, los frijoles son guisados con tomate y tienen un gusto dulzón. Éstos son muy conocidos en Gran Bretaña y fáciles de conseguir  en lata. Un dato interesante (de esos que olvidamos pronto):  las primeras latas de frijoles guisados fueron hechas en Estados Unidos en 1895. Posteriormente fueron importadas a Gran Bretaña y producidas localmente en 1928. Actualmente (oh sorpresa) aproximadamente 1.2 millones de latas de frijoles se consumen cada semana en el Reino Unido (!!).

Fish&Chips

Y después llegó el plato qué esperaba: el Fish&Chips, que no es otra cosa que pescado rebozado sobre una cama de papas a la francesa y chícharos para acompañar. El filete de pescado blanco, sin hueso ni espinas, se sazona con sal y pimienta, se enharina y se reboza con una mezcla de harina, sal,  polvos de hornear, y cerveza fría, (debería quedar un poco más espesa que la mezcla para hotcakes). El pescado se fríe y se escurre.  Para los chícharos, hay quien los sirve sólo hervidos y hay quien los hace  puré con un poco de mantequilla. Dependiendo de la tienda y del gusto del cliente, el pescado se puede comer con un chorrito de vinagre (diferente pero muy bueno), con jugo de limón, salsa catsup,  o (mi favorito) con salsa tártara. La salsa tártara es súper fácil de hacer. Se necesita: mayonesa, alcaparras, pepinillos, y perejil. Todo bien picado y mezclado. ¡Deliciosa!

Mi fin de semana culinario no terminó ahí, pero esa es otra historia para mi blog. Buena semana a todos.

Un guiso mexicano: rollitos de verduras con salsa de chile de árbol

3 marzo, 2011

Los guisos mexicanos se merecen un apartado especial dentro de la cocina mexicana. Diariamente  son el plato principal de la comida de muchas familias mexicanas debido a que su base -ajo, tomate/jitomate, cebolla- permite infinitas variaciones. Puedes hacer un guiso verde o rojo, de pollo, res, o cerdo, con tocino, jamón, o crema, con sabor a clavo y canela o cilantro, y con verduras como calabacitas, zanahorias, o papas por mencionar algunos.  En mi casa, por supuesto, comíamos todas las variaciones.

 

 

Y como mi añoranza fue muy grande, el día de hoy compartiré con ustedes la receta: rollitos de carne rellenos de verduras. La receta me la dio mi abuela Emma, y aunque creo que mi guiso está muy lejos de saber tan rico como el de ella, espero les guste.

 

 

 

Empezamos con filetes de res, los que se usan para milanesas (bistec de bola). Los extendemos sobre una tabla y los sazonamos con sal y pimienta. Extendemos sobre el filete una rebanada de jamón y luego bastoncitos de zanahoria, papa, y finalmente chícharos.   Lo enrollamos y nos ayudamos de un palillo para cerrarlo bien. En una olla, freímos cada lado del rollito.

 

 

 

 

 

Mientras se fríen los rollitos, en una licuadora molemos el ajo, cebolla, jitomate, chile de árbol o chipotle, con medio clavo y una rajita de canela. Se añade la salsa a la carne y freímos. Añadir agua de ser necesario y tapar. Por último, probar de sal.

 

 

 

Acompañamos los guisos de arroz blanco, arroz rojo, o frijoles, con una rica tortilla de maíz. ¡Delicioso!

 

 

 

Y comenzamos con la cocina mexicana: Chilpachole de Camarón.

27 febrero, 2011

Para todos los mexicanos que lean este post, y los siguientes relacionados con la cocina mexicana, esto les puede parecer poco interesante. Sin embargo, les pido paciencia dado que otro de los principales objetivos de este blog es contar cómo preparo la comida mexicana en un país extranjero. Además, me hace mucha ilusión el poder compartir estos ricos platillos con mi nueva familia española y amigos.

Aclarado este punto, ufff, ¿por dónde comenzar? Es tan variada la cocina mexicana  que fue difícil escoger el que será mi primer plato mexicano del blog. Al final, me incliné por un plato con el que he crecido y he visto preparar en mi casa: el Chilpachole de Jaiba (que en este caso es sólo de camarón ya que no encontré jaiba por aquí). Gracias a mi papá, mi tía Dora, y a mi abue Minia por la receta.

Los ingredientes que vamos a necesitar, para 6 personas, son:

  • 6 jitomates
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo grandes
  • Hojas de epazote
  • 1/2 kilo de masa
  • 1 kilo de camarones limpios y cocidos
  • 1 cabeza de pescado partida en dos y limpia
  • Rajita de canela,  clavos,  pimientas negras y  chiles  chipotle adobados en lata (opcional)

Lo rico del Chilpachole es el sabor del epazote y de los mariscos, todo junto con el sabor a masa de maíz. El epazote me lo traje seco de México, así que no lo he buscado en Madrid ni tampoco sé si lo hay. Pero la masa la compré aquí en una tortillería (!).

Una cuadra antes de llegar pude escuchar el ruidito agudo de las máquinas tortilleras que rápidamente mi mente tradujo a “tortilla fresca”. El establecimiento se llama “La Reina de las Tortillas”, y una vez me abrieron pude ver a varias personas empacando las tortillas frescas listas para ser enviadas a cualquier parte de España. Se pueden pedir tortillas, masa, e incluso tamales de hoja de plátano. ¡Todo un paraíso para una mexicana en el extranjero! Mi medio kilo de masa fresca costó 1.50€.

Regresando al Chilpachole, primero hay que tener listos los camarones (limpios y sin cabeza si se quiere) y limpia la cabeza de pescado (en mi caso usé lubina). Molí en la licuadora los jitomates, la cebolla, el ajo, el chile chipotle y un poco de masa (como una pelota de golf) con un chorrito de agua. Se fríe la salsa en aceite neutro. Ya frita, tomé cucharadas de salsa  y se las añadí a la masa restante en un bowl, una a una para ir viendo la consistencia de la masa.

Yo añadí aproximadamente 2 cucharadas soperas. Sazonamos con sal y una cucharadita de aceite. Con esta masa se hacen bolitas con un hoyo en el centro y servirán para espesar el caldo. Si te pasaste de líquido y no puedes formar las bolitas, puedes añadirle harina hasta tener la consistencia deseada.

De vuelta a la salsa frita, se le añade agua (como dos litros, más o menos), los camarones, la cabeza de pescado y el epazote. En cuanto tengamos listas las bolitas de masa se las añadimos también. Sazonar y dejar hervir en fuego medio hasta que las bolitas de masa estén bien cocidas.

Mi chilpachole salió muy bueno y se mereció usar la vajilla que me traje de México. Tuve invitados a cenar: mi sobrina y mi cuñada, a las cuales les gustó mucho. ¡Fue todo un éxito!

 

    Shepherd’s Pie

    24 febrero, 2011
    de

    Esta vez he buscado recetas del norte de Europa y encontré uno de los platillos Británicos más emblemáticos: el Shepherd’s Pie. Por el nombre pensé que sería complicado de preparar pero es todo lo contrario. Este platillo consiste en guisar carne molida, cubrirla con puré de papas, y hornearla. Como se imaginarán, las recetas del Shepherd’s Pie varían de chef en chef y de familia en familia. En este caso, me basé en la receta del chef Gordon Ramsey. Lo preparé para una persona con los siguientes ingredientes:

    • 200 grs. Carne molida (en Inglaterra se usa la carne de cordero pero yo usé la de res)
    • 1/2 cebolla
    • 1 zanahoria mediana
    • 1/2 ajo
    • Salsa inglesa / Worcestershire
    • 5 c. puré de tomate
    • Vino tinto
    • 1 ramita de romero
    • 1 ramita de tomillo
    • 1/2 t. de caldo de pollo
    • 3 papas grandes
    • 100 ml de crema líquida
    • Buen queso parmesano rallado al gusto
    • Sal y pimienta

    Primero se ponen las papas peladas en agua hirviendo con sal. Aparte, se fríe la carne molida en aceite de oliva.Una vez bien frita, se añade sal y pimienta y el ajo bien picado. Sobre la cacerola, se ralla la cebolla y la zanahoria. Las verduras necesitan cocerse y mezclarse bien con la carne. Después, hay que agregar un buen chorro de salsa inglesa y el puré de tomate.

    Revolver y añadir vino, como media taza, y esperar hasta que se haya absorbido y  la carne quede suave. En este momento es cuando se agrega el caldo de pollo. Dejar reducir y colocar en un recipiente para horno.

    Se machacan las papas cocidas hasta convertirlas en puré y se mezclan con la crema, sal y pimienta, y suficiente queso (la receta del chef Gordon lleva una yema de huevo en lugar de la crema).

    Con esta pasta se cubre la carne y se espolvorea de queso. Hornear entre 15 o 20 minutos a 180ºC.

    Me sorprendió lo bueno que sabía. Tenía un olor maravilloso resultado del tomillo, el romero y el vino. Se puede acompañar con una ensalada o verduras al horno. ¡Pruébenlo!

    Si tienen alguna duda, pueden ver el video de Gordon Ramsey preparando el Shepherd’s Pie:

    Seguir

    Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

    Únete a otros 30 seguidores

    %d personas les gusta esto: